Mis padres

Cada día te miro y pienso...que bonita eres, que bonita sonrisa, siempre arreglada, impecable, que buena y dedicada, que bonito como cuidas a mi papá y cuanto amor le das, que bonito como pasas tus días a su lado, los desayunos en la terraza, cuidando el jardín, las salidas mañaneras al banco, a Wong o llevándolo a comprar su Tinka, todas las idas y venidas a la Clínica AA, los INRs, las tardes a su lado tomando té con galletas y mirando las puestas de sol en la banca con Dokito y Queeny o esperándolo afuera de la sala de diálisis, leyéndole el periódico (porque él ya no puede ver bien) o redactando un email, algún día quisiera ser como tú...tan dulce y valiente, amorosa y luchadora...

Cada día te miro mientras escucho tus increíbles historias, desde cuando vivías en Miraflores y una ciudad de Lima que ahora ha sufrido una metamorfosis, cuando ibas en bici desde tu casa hasta el Callao, y te ibas a bañar a Herradura a la hora del almuerzo. Cada día me sorprendes cuando me cuentas de todas las aventuras que viviste a lo largo de tu vida, todos los deportes que practicaste, desde ser un piloto hasta ser un buzo de caza submarina, tus viajes a Canadá y el frío, Jamaica, viajes en barco a Inglaterra y Malaria, de todos los lugares donde fuiste. Muchas veces extraño cuando tocabas la gaita y el piano, pero yo sé que ya no responden tus dedos como antes así que cierro los ojos y viajo a esos años donde usabas tu falda escocesa. Cada día me asombro porque a pesar de tus 86 años has dominado la tecnología y te sientas a escuchar los conciertos de Piano por You Tube y te encanta Google Earth...nunca pierdes interés en lo que ocurre a tu alrededor y siempre aprendo de ti.
Por eso doy gracias, por tener unos padres tan maravillosos. 

Hoy después de 53 años que se tomó esta foto veo a mi mama cada día más hermosa y a mi papá cada día más entrañable...cada día los admiro más, admiro su dedicación, el respeto, el amor que sienten el uno por el otro. Todo esto lo empecé a valorar ya de mayor, después de muchos años comprendí muchas cosas que mis padres me vinieron enseñando a lo largo de mi vida, pero confieso que recién ahora a mis 37 años las comprendo en su mayor totalidad porque tengo la dicha de sentir ese amor porque conocí al hombre de mi vida (a pesar que yo ya pensaba que ya nunca lo iba a encontrar)... Deseo poder ser como ellos, tener un matrimonio que dure 53 años o más y amar a mi esposo como mi mamá ama a mi papà. Gracias por enseñarme tanto, por ser mi ejemplo a seguir, es un honor tenerlos de papás, y tenerlos aquí con nosotros. Feliz aniversario y que sean muchos años más que podamos celebrar juntos. Que Dios los bendiga hoy y siempre.


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