La Metamorfosis
Cada "Día de Júpiter", inicia mi
trayecto a las 5 en punto, pulsaciones...123,….Jovis Díes de masacre y de sufrimiento....el
recorrido parte en la oscuridad de la tiniebla clásica de mi ciudad gris, a lo
largo de una avenida que alberga recuerdos de mi infancia, flanqueada por unos
Eucalyptus de la antigua Casa Hacienda del Molino...recuerdos de colegio,
de tantas idas y venidas, del "car pooling" con VP y TT, de tardes tristes guiñando
el ojo a los hombresitos creados por mis dedos, corriendo al costado del coche
blanco y mañanas angustiosas en aquel coche naranja...esto cada
día...., pero nunca me iba a imaginar que después de 25 años regresaría por aquella
acera.
A esa hora "no hi ha ni Déu"
como dicen los catalanes, sin embargo, no hay día que no lleve mi rosario color
morado que me obsequió Mariellita ...y solo quiero pensar que aquel gran Hombre
de Milagros sí está presente porque es el momento de mi soledad y yo.
Los latidos de mi corazón comienzan suaves
al iniciar el trayecto del primer plano pero se incrementan en la primera
subida del científico Newton, 133...aún con plato chico, quizás en ese momento se me cruza
algún coche sin luces, algún hombre pasado de copas, o un taxista, o motocilista, pero son contados en una mano, y en ese
momento tomo contacto con el viento. El
viento me susurra y me recuerda que es la hora del "ni Déu"...angustia... por eso le rezo a a los
pajaritos quienes llevan cantando desde antes del amanecer.
"Señor por favor, que nadie me haga daño, que nada, ni nadie se me
estrelle y no sufra un accidente a las flechas de mis piernas"…
Curiosamente llego a un plano donde agarro un poco más de velocidad, piñón, piñón....plato chico todavía, recordando al Loco de las Hierbas y su cadencia, el viento ya no me susurra...me habla más fuerte, giro a la derecha de los tombos
y como siempre a la espalda de los apaga incendios y empieza el olor a Eucalyptus nuevamente... inhalo ese aroma tan exquisito y mi mente se envuelve
entre el humo y el último plano ya que luego se viene la primera cuesta del Estado Guerrero.
Entre pitos, gringos y flautas, los Jovis Díes me motivan por ser los días
que tengo la oportunidad de rodar con estos Guerreros de las Cuestas...midiendo
mi fuerza, mi técnica y luchando por ser mejor cada día...
Algo curioso me
ocurrió desde que conocí a un señor un tanto mayor que yo, padre del ciclismo adoptado a quien
admiro profundamente, ex campeón nacional quien me ha enseñado a fluir con las
pendientes. Nuestras conversaciones se
dan exclusivamente sobre las bicis donde en cada bajada y plano de plato grande, hablamos de
arquitectura, del Tío Hans y del "Manantial", me hace olvidar el
dolor y a pasarlo a un segundo plano y a aprender a tolerar el ácido acumulado
en mis músculos...cuantos más kilómetros acumulados mejor dice...
Pero un día, entre inhaladas y exhaladas,
aromas y cielos negros, cánticos de los Mimus Longicaudatus,
el viento, las ksyriums y mi Cervélo, siento un choque intempestivo contra mi
pierna izquierda! Qué pasò? Qué ocurrió? Acaso se estrelló el murciélago o el chaucato
mañanero???? Intento no dejar de pedalear porque vienen los Guerreros metros atrás .....bajo
la mirada con sumo cuidado y allí está bien pegado y muy enclavado en mi cuádriceps…..
el gran Gregorio Samsa...., mirándome fijamente. …."Nos volvemos a encontrar Sr. Melolonthinae, después de años! Qué es
de su vida? La última vez lo dejé con Kafka en quinto...Al mismo tiempo entro en pánico, pulsaciones
suben 153!!!…Decisiones rápidas!!! Atención!!! Mano izquierda, y para afuera!!...lo siento! "Y me disculpa pero no puedo conversar con usted esta madrugada ya que tengo que seguir mi camino antes que me atrapen los Guerreros de las Cuestas y no permitiré que ocurra eso...tengo que seguir con mi entreno y preparación y por favor no me desconcentre"...
Claro no me sorprendía lo que estaba diciendo ni pensando, porque esa soy yo, desde hace un poco más de 3 años que me antepongo YO ante cualquier circunstancia...
Sentía que Gregorio me miraba fijamente pero la verdad es que en esos instantes no tenía ganas de conversar con él, solo quería seguir pedaleando...
Y es que ese mismo Día de Júpiter, varias horas después cerca a mi oficina, me encuentro caminando hacia la Casa del Protector de la Justicia y lo veo echado boca arriba...."Samsa????!! Déjame ayudarte que estas panza arriba, acaso mueres? No te dejaré aquí solo...déjame girarte siquiera y protegerte bajo los arbustos, pero debo continuar mi camino"...
Regreso por la misma vereda un día después deseando tener noticias de Samsa, esperando encontrármelo allí y siento ansiedad con tan solo pensarlo...piedras más abajo, me encuentro con Gregorio echado panza arriba retorciéndose... Pero no puede ser, no era el mismo.....acaso era otra criatura? Qué está pasando?
Antiguas culturas creían que Dios nos hablaba a través de la naturaleza, también creían que las manifestaciones venían trianguladas, es decir de 3, y éstas a través de las diferentes criaturas. Los antiguos egipcios creían que Samsa era símbolo del sol y de su regreso eterno, un renacer donde su sabiduría era sagrada y profunda, arraigados al centro de la tierra comprendiendo el verdadero significado de la vida y sobretodo de la naturaleza, donde lo mágico está presente en lo simple y en lo pequeño....
Así pues, mientras escribo estas líneas, mi corazón late fuerte, pulsaciones suben, 163....no por Samsa, ni por Gregorio, ni por Kafka, quizás por mi y porque intuyo que se avecina un renacer en el cual se abren caminos y oportunidades....si es así, solo te pido una sola cosa...no dejes de amarme nunca...
Así pues, mientras escribo estas líneas, mi corazón late fuerte, pulsaciones suben, 163....no por Samsa, ni por Gregorio, ni por Kafka, quizás por mi y porque intuyo que se avecina un renacer en el cual se abren caminos y oportunidades....si es así, solo te pido una sola cosa...no dejes de amarme nunca...




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