Entrenando en el Hemisferio Sur




Hace ya dos meses que he regresado a la ciudad que me vio nacer, Lima, también conocida antiguamente como "La ciudad de los reyes", por haber sido capital del Virreinato Español.

Después de haber pedaleado tantos años en Cataluña, entre verde, pistas y carreteras, me encuentro como en un sueño, pedaleando en la oscuridad, con 8 tíos que están muy fuertes que se preparan para un Ironman en medio del Caribe, y un coche de seguridad que nos ilumina por detrás, protegiéndonos de los camiones que circulan hacia el sur a esa hora de la madrugada.

El encuentro previo lo hacemos en una gasolinera a las 5am, donde todos dejan sus coches aparcados y cuidados por el guardia de turno.  Se contrata un chofer de seguridad para el coche que nos seguirá y nos resguardará y partimos dirección Chilca por la Panamericana Sur, que es la única autopista, carretera que lleva hacia Chile. De repente me encuentro pedaleando en la niebla, donde la luz de la luna se asoma tímidamente.  En el camino, no ves nada, solo luces de coches, camiones que pasan rápidamente y procuras cogerte bien de la bici y rezar que ningún camión se descarrile o algún perro callejero te cruce repentinamente.  Aquí nadie respeta, ni al peatón, ni a los coches, ni a los ciclistas obviamente...asi que el reglamento del 1,50m se resume en 15cm, y por ello, uno tiene que ir con un coche de seguridad atrás.

Como el Perú es un país de contrastes, de repente puede pasar una chica ciclista con su propio coche de seguridad, rodando sobre una cabra de aproximadamente 13.000 dólares y al lado de la pista un grupo de jóvenes que bajan de los pueblos más humildes de los conos, que se van a trabajar a la fábrica más cercana.  Quizás nadie los vé pasar, pero me percato de sus miradas, y me pregunto que pensarán cuando pasamos..?  Ahora solo puedo decir que estoy al otro lado del espejo nuevamente.

De repente, debido a que estamos tan cerca de la línea del Ecuador, el amanecer ni lo percibes, es casi de inmediato.  Y vienen recuerdos a mi mente, y comienzo a extrañar el amanecer desde mi ventana en Esplugues...esos cielos intensos, rojos, rosados, con nubes esponjosas que aquí en Lima la gris raramente podrás disfrutar, solamente se aclara y la luz se filtra entre la alfombra de nubes que nos cubre.

Señales siempre entre ciclistas, pero en la Panamericana Sur, no solo encontrarás alguno que otro perro atropellado, pero también agujeros, de aquellos muy grandes que te pueden pinchar la rueda o desviar del camino, así que dos silbatos para agujeros y uno para cambiar de ejercicio.  Nuestro entrenador es cubano, Yadiel, es un entrenador especializado, gran deportista, gran persona y para mi este tipo de entreno es algo nuevo, porque nos acompaña cada día, genial y me siento privilegiada.

Caracoles, subida durilla, pero un gran recorrido.  Siempre pienso que es una gran carretera, sería un buen lugar para hacer un Ironman, al lado del mar, me recuerda en algo al Maresme...sobretodo por los camiones!   En Perú, no tenemos muchas opciones como en Cataluña, que tiene unas 20 alternativas para pedalear.  Por cuestiones de infraestructura de pistas, seguridad, optamos por 2 o 3 rutas como muchas.  El presupuesto es más elevado, no solo porque la triatlón es un deporte caro, sino porque también hay que considerar la seguridad, los coches, el desplazarte al lugar, etc.  Todo un cambio para mi en el ámbito deportivo.  Pero la verdad que me he quedado sorprendida con un grupo increíble de deportistas, mi nueva familia ahora.  Quizás lo que más miedo me daba, cuando tomé la decisión de marcharme de Barcelona, era mi vida deportiva.  El deporte para mi es mi vida.  No me imagino ni un día sin entrenar y sé que esto es algo que a mis padres y amigos les cuesta un poco entender...pero me ven feliz, y supongo que dirán, "bueno si le gusta pues bien".  Así que cuando tomé la decisión de regresarme a Perú, busqué un equipo  con el cual podía entrenar, y tuve mucha suerte de encontrarlo y me acogieron con los brazos abiertos.

He comenzado una nueva vida dentro de un nuevo grupo y estoy mirando a Lima con otros ojos.  Dentro de poco tenemos una triatlón de distancia media en la ciudad de Lima, el día 21 de julio.  Me estoy preparando para eso.  Es mi objetivo, hasta que logre ahorrar un poco de dinero y decidir por fin hacer una distancia más larga y quizás tener la suerte de competir en algún mar caribeño con delfines.  Siempre recuerdo a Titu el bravus, gracias a ti amo lo que hago. Me abriste aquella ventana a un mundo de sensaciones y esto ha abierto mi perspectiva de vida.  Ahora vaya donde vaya siempre la tengo abierta!  Y sobretodo, gracias Colorado, sin ti mi regreso a Lima hubiera sido muy diferente...Gracias a ti por gritarme LEONA, COLORADA, CORAJE, Gracias por haberme acogido tanto, y por haberme presentado a una gran familia, mi nueva familia, gracias Triforce!




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